Beneficios de la hipnosis para confrontar una ruptura amorosa

Descubre cómo la hipnosis clínica puede ayudarte a atravesar una ruptura amorosa con calma, enfoque y sin fórmulas mágicas

HIPNOSISPAREJA

Editorial

1/22/20264 min read

Una ruptura no solo duele no sólo duele en el corazón, ¡duele en la cabeza! Duele en el cuerpo: el pecho apretado, nudo en el estómago, sueños rarísimos, cero apetito o antojo de todo… y la mente en bucle —una y otra vez con lo mismo—, como si pusieras la misma escena una y otra vez. Y sí, dan ganas de buscar respuestas en el chat, en las fotos, en las redes. Todas emociones y sensaciones son humanas, y se pueden comprender y vivir desde la hipnosis.

Cuando escuchan la palabra “hipnosis”, algunas personas piensan o se imaginan lo que sale en películas: alguien chasquea los dedos y “te controla”. Pero lo que se usa en terapia, sobre todo en hipnosis eriksoniana, no va por ahí; no es un show, no es control mental. La hipnosis es una forma guiada de entrar en un estado de atención enfocada y relajación, para trabajar emociones y hábitos que hoy te están drenando.

Lo más importante: ¡no te controlan!

En hipnosis eriksoniana tú no “te apagas”, no pierdes voluntad, no quedas a merced de nadie. Piénsalo así: tu cerebro no funciona igual todo el día; no es lo mismo a las 3 de la tarde a cuando acabas de despertar, ese rato en que abres los ojos y sigues medio entre sueño y vigilia, o cuando vas en automático lavando trastes, o cuando manejas y llegas sin recordar cada detalle del camino. Esos son trances cotidianos: estados normales de la mente donde la atención se vuelve más selectiva.

La hipnosis eriksoniana aprovecha justo eso: un estado natural de enfoque para que puedas regularte mejor y entrenar respuestas nuevas. No te “hacen” cosas, tú participas, la hipnosis no es obediencia es enfoque, es decisión.

woman sitting on bed
woman sitting on bed

¿Qué tiene de especial la hipnosis eriksoniana?

A diferencia de estilos más directivos, la hipnosis eriksoniana suele usar:

  • Lenguaje indirecto con preguntas y frases que invitan (no ordenan).

  • Metáforas y ejemplos para que tu mente encuentre salidas y alternativas.

  • Enfoque muy respetuoso: se trabaja con tus recursos, tu historia y a tu ritmo.

La idea no es “olvida y ya”, sino ayudarte a recuperar control emocional cuando tu sistema está en modo alerta.

Beneficio 1: bajar la ansiedad (salir del “modo alarma”)

Después de una ruptura, el cuerpo se queda prendido: quieres respuestas par todo, te comparas, anticipas, te imaginas conversaciones, revisas señales. La hipnosis eriksoniana puede ayudarte a entrar en un estado de calma desde donde es más fácil entrenar una respuesta diferente.

Los beneficios se notan cuando respiras mejor, baja la tensión, y se reduce esa urgencia de “hacer algo ya” para calmarte (escribirle, stalkear, pedir explicaciones).

topless man near white wall
topless man near white wall

Beneficio 2: cortar la rumiación (la película en repetición)

La rumiación es ese “volver a ver la escena”: qué dijiste, qué debiste decir, qué significa lo último que te mandó. La hipnosis no borra el dolor, pero sí puede ayudarte a:

  • Ponerle límites al bucle (“esto lo pienso en un espacio y luego lo suelto”).

  • Cambiar el guion interno de culpa a aprendizaje

  • Entrenar imágenes mentales de calma y autocuidado, no de persecución.

Ojo: esto funciona mejor cuando el objetivo es concreto: no “dejar de sentir”, sino “dejar de atormentarte”.

Beneficio 3: dormir mejor (y con sueño, todo cambia)

Cuando no duermes, cualquier emoción se amplifica. La hipnosis eriksoniana suele incluir recursos de relajación y de enfoque que pueden apoyar el sueño; dormir mejor no es un lujo: es recuperar tolerancia. Con tolerancia, decides mejor.

Beneficio 4: soltar hábitos que te enganchan al dolor

Hay hábitos que parecen inofensivos, pero te dejan consecuencias: revisar redes, releer conversaciones, buscar señales, preguntar lo mismo mil veces, asomarte a donde sabes que te va a doler.

Aquí la hipnosis puede servir como apoyo para cambiar conductas: no con magia, sino con entrenamiento. Un objetivo realista sería: “cuando me den ganas de revisar el cel, mejor respiro por 2 minutos y luego decido”. Eso ya es volver a tomar el volante.

Beneficio 5: reconstruir autoestima y autocompasión (sin frases vacías)

Una ruptura activa una narrativa durísima: “no fui suficiente”, “nadie se queda”, “si me quisiera, habría…”. En hipnosis eriksoniana se trabajan sugestiones y visualizaciones para reencuadrar, no para negar lo que pasó, sino para que tu identidad no quede amarrada al rechazo.

shallow focus of a woman's sad eyes
shallow focus of a woman's sad eyes

¿Qué esperar en una sesión?

Normalmente, primero se acuerdan objetivos (por ejemplo: dormir, bajar ansiedad, dejar de revisar, recuperar foco). Luego la terapeuta te guía a ese estado de atención enfocada y desde ahí trabajan con símbolos, imágenes mentales y ejercicios. Siempre estas presente, escuchas, decides, piensas por ti misma.

Cuando sí y cuándo no acudir a la hipnosis

Puede valer la pena si sientes ansiedad, sueño, impulsos repetidos y necesitas recuperar estabilidad. Pero no es para todo mundo, y no sustituye un proceso terapéutico cuando hay temas más profundos o urgentes.

Y algo clave: desconfía de quien promete “controlarte”, “programarte”, o te vende “recuperar recuerdos” como si fuera garantía. La hipnosis no es magia, no es apretar un botón en tu mente, ¡y listo! Todo quedó arreglado. No caigas en charlatanerías.

Si estás pasando por una ruptura, de verdad: no estás exagerando. Estás atravesando un duelo. Y pedir apoyo es una forma de cuidarte, no una señal de debilidad, ¿a ti cómo te pega una ruptura, insomnio, la ansiedad o el bucle mental? Si quieres contárnoslo te invitamos a unirte a nuestra comunidad en WhatsApp, estamos para leerte y escucharte.