Tu kit de bolsillo: 3 técnicas para días intensos

Tres técnicas que te ayudarán a contactar con tu mente y cuerpo para regular la ansiedad

ANSIEDADGUÍAS

Editorial • Andar Comunidad

12/16/20254 min read

Antes de empezar: seguridad en corto

Si es tu primer episodio de ansiedad fuerte, hay dolor en el pecho intenso, falta de aire marcada, desmayo o confusión, busca atención médica. Algunos síntomas se parecen a otros problemas de salud y es importante descartarlos.

¿Qué trae este kit?

  1. Respiración 4–6: inhalas en 4 segundos y exhalas en 6 segundos, esta técnica de respiración ayuda a bajar la “alarma” corporal.

  2. Percepción con los sentidos 5-4-3-2-1: anclarme con los sentidos al aquí-y-ahora.

  3. Relajación muscular exprés: tensar y soltar puntos clave de tensión.

1) Respiración 4–6 (2–3 minutos)

¿Cómo hacerlo en cualquier lugar?

  • Postura cómoda, hombros sueltos.

  • Inhala 4 tiempos por la nariz.

  • Exhala 6 (hasta 8) por la boca, suavemente.

  • Repite de 6 a10 rondas. Si ayuda, cuenta mentalmente o usa un metrónomo suave.

¿Por qué funciona? Al exhalar más largo le recuerdas al cuerpo que puede soltar el “modo pelea/huida”. La respiración lenta y rítmica activa el freno del sistema de estrés; incluso practicar a 6–10 respiraciones por minuto puede favorecer la relajación. Estudios y guías de salud lo recomiendan como técnica básica de calma.

Tecnicismo, sin enredo:

Parasimpático: es el sistema de frenado del cuerpo; baja pulsaciones y tensión cuando la situación lo permite. La exhalación larga ayuda a activarlo. Si sueltas unas lágrimas es síntoma de que estás relajando.

2) Percepción con los sentidos 5-4-3-2-1 (1–2 minutos)

¿Para qué sirve? Cuando la cabeza se va a futuro (catastrofismo) o se acelera, este ejercicio te baja al presente con los sentidos.

¿Cómo se hace?

  • Nombra 5 cosas que ves.

  • Toca 4 cosas (texturas/temperaturas).

  • Identifica 3 sonidos que oyes.

  • Detecta 2 olores.

  • Termina con 1 exhalación lenta (o 1 sabor/solo respirar con atención).

Hazlo despacio. Si no puedes completar un sentido (no hay olores claros), repite otro.

¿Por qué funciona?
En vez de luchar con los pensamientos, mueves tu atención al entorno. Eso recorta los pensamientos intrusivos y deja menos espacio para la ansiedad. Clínicas y servicios de salud lo incluyen como estrategia de autocontrol accesible.

Tecnicismo, sin enredo:

Contacto sensorial o Grounding significa aterrizar. Usas vista, tacto, oído (y a veces olfato/gusto) para anclarse en el aquí-y-ahora.

3) Relajación muscular exprés (2–3 minutos)

¿Cómo funciona? Si aflojas el cuerpo, la mente suele seguir. La versión breve va a tres zonas que acumulan tensión.

¿Cómo se hace?

  1. Manos: aprieta puños por 5 segundo, suelta entre 10 y 15 segundo.

  2. Hombros: súbelos hacia orejas por 5 segundo, suelta entre 10 y 15 segundo.

  3. Mandíbula: muerde suave por 5 segundo, suelta entre 10 y 15 segundo (deja la lengua floja).

  4. Respira lento y nota la diferencia entre apretar y soltar. Repite el ciclo 2 veces.

¿Por qué funciona?
Es una versión corta de la relajación muscular progresiva (RMP), donde recorres grupos musculares tensando-y-soltando para enseñarle al cuerpo la sensación de relajar. Se recomienda como herramienta práctica para manejar ansiedad y tensión.

Develando tecnicismos

Relajación muscular progresiva (RMP): es un entrenamiento de “apretar y soltar” por partes. No debe doler; si hay lesión, reduce intensidad u omite esa zona.

Rutina de bolsillo: ¿cómo combinarlas en 5 minutos?

Guarda este texto en tu bloc de notas, chat privado o capturas de pantalla para que lo tengas al alcance en caso de tener un pico de ansiedad.

Minuto 0–1: 3 rondas de respiración 4–6.
Minutos 1–3: Contacto sensorial o Grounding 5-4-3-2-1 con calma.
Minutos 3–5: Relajación exprés (manos, hombros, mandíbula) + una última exhalación larga.

Si tu ansiedad sigue alta, repite respirar + Contacto sensorial o Grounding una vuelta más. Úsalo en filas, transporte, antes de una reunión o al terminar el día.

Errores comunes (y cómo evitarlos)

  • “No me sale a la primera”: apúntate a bajar dos rayitas, un nivel por día y poco a poco notarás cómo es más fácil. La constancia gana.

  • Hacerlo solo en crisis: practica en momentos tranquilos; así, en días intensos tu cuerpo responde más rápido.

  • Forzar el cuerpo: la intención es firme pero cómoda; si duele, baja intensidad o salta esa zona.

Mini-plan de 7 días (realista)

  • Días 1 y 2: respiración 4–6 por 2 minutos en la mañana y en la tarde.

  • Días 3 y 4: suma contacto sensorial o Grounding 5-4-3-2-1 en cualquier pausa.

  • Días 5 a 7: agrega la relajación exprés (todo el combo en 5 minutos).

Lleva un registro de 0–10 en “tensión antes/después” para ver tu progreso.

¿Cuándo pedir ayuda?

Si los picos se repiten, empiezas a evitar lugares/actividades, o la ansiedad te limita, pide una evaluación profesional. Si durante un episodio hay síntomas médicos que no ceden o dudas serias, busca atención de urgencias.

Recordatorio importante

Este contenido es educativo. Úsalo como apoyo; no reemplaza la valoración de un profesional, ni indica suspender tratamientos. Si hoy sólo logras bajar un escalón, ya es ganancia.